Al momento de considerar abrir una posición en una acción, los inversores que basan sus decisiones en el análisis fundamental más tradicional suelen enfocarse casi exclusivamente en aspectos financieros de una compañía, sus ratios de valoración relativa, e incluso factores propios de economía y la industria en la que se desenvuelve la empresa que están evaluando. Sin embargo, durante los últimos años, esta dinámica ha cambiado debido a la relevancia que han cobrado otros aspectos más subjetivos y menos cuantificables que los financieros, muchos de ellos englobados bajo el concepto de ESG investing.

¿A qué nos referimos con ESG investing?

ESG es la abreviatura anglosajona de “Ambiental, Social y Gobernanza”, un término que agrupa una serie de factores considerados al momento de tomar decisiones de inversión, con el objetivo de identificar a las compañías que manejan eficientemente sus recursos financieros, ambientales y de capital humano para generar una rentabilidad atractiva en el largo plazo.

A pesar de tratarse de aspectos difíciles de cuantificar, compañías de información financiera como Refinitiv realizan puntajes de ESG –del 1 al 10- con base en la información pública disponible de cada empresa que cotiza en Bolsa, de acuerdo a diez criterios, entre los que se consideran principalmente: aspectos gerenciales de la compañía, los relacionados con la fuerza laboral y la innovación. Además, como se observa en la siguiente imagen, se evalúan en menor medida otros aspectos como el respeto a los derechos humanos, la responsabilidad social empresarial y las emisiones de CO2.

Fuente: Refinitiv.

Es importante destacar que el puntaje ESG suele combinarse con un puntaje de “controversias”, para aportar un panorama aún más claro sobre la situación de la empresa. En este contexto en particular, el término “controversias” se refiere a la ocurrencia, en el último año fiscal, de algún evento que pueda llegar a afectar a los stakeholders de una compañía (ej: una demanda por fraude contra la empresa) o incluso al medio ambiente (ej: un derrame de petróleo).

De esta manera, los inversores que deseen considerar los factores ESG dentro de su proceso de inversión, pueden recurrir a los puntajes realizados por compañías como Refinitiv y obtener un panorama más claro al respecto, sin necesidad de ponderar dichos factores por su cuenta.

A modo de ejemplo, podemos observar en la siguiente imagen que Disney (NYSE: DIS) tiene un puntaje ESG relativamente alto (7), pero un puntaje de controversias considerablemente bajo (1), lo que en agregado le otorga un score combinado bajo (4).

Fuente: Interactive Brokers.

Dentro del mundo del ESG existen diversas corrientes como el negative screening, que se basa en evitar la inversión en compañías cuyas actividades puedan afectar el medio ambiente o a la sociedad (ej: fabricantes de armas o productores de tabaco); la inversión temática, que se fundamenta en invertir únicamente en compañías cuyo objetivo sea generar un impacto positivo en el medio ambiente (ej: fabricantes de paneles solares o compañías de manejo de desperdicios) (CFA Institute, 2019).

¿A qué se debe el auge del ESG investing?

Durante los últimos años, el ESG investing ha tomado un rol importante en los mercados financieros, en gran medida producto de las millonarias pérdidas han sufrido los inversores debido a desastres ambientales, controversias sociales y fraudes relacionados con empresas que cotizan en las Bolsas de Valores de todo el mundo. Un ejemplo relativamente reciente se produjo en el 2015, cuando una represa construida por una reconocida minera brasileña (Vale SA, NYSE: VALE) para contener residuos de hierro, colapsó, ocasionando que casi 2 mil toneladas de agua tóxica se vertieran sobre algunas aldeas cercanas a la represa. Esta tragedia no solo terminó con la vida de más de diez personas, también implicó la pérdida de una gran fuente de agua y de alimentos para la comunidad. Además, Vale SA tuvo que pagar millardos de dólares en multas, indemnizaciones y gastos de limpieza, que en última instancia, afectaron profundamente al patrimonio de sus accionistas.

Otro gran ejemplo de desastres ambientales que afectaron considerablemente a los inversionistas fue el de Pacific Gas and Electric Company (NYSE: PCG), una de las compañías eléctricas más grandes del oeste de Estados Unidos. Durante los últimos años, la empresa ha sido responsable de los descomunales incendios forestales de California, que han derivado en la pérdida de innumerables vidas, hogares, y millardos de dólares de los accionistas de compañía.

De esta manera, se puede afirmar que el importante auge del ESG investing está siendo impulsado por dos grandes factores: la preocupación de las personas por el medio ambiente, la sociedad y la gobernanza corporativa y la preocupación de los inversionistas por evitar grandes pérdidas económicas y preservar su patrimonio en el tiempo. La sinergia entre estos dos factores es garantía de que el ESG investing continuará ganando preponderancia en los mercados financieros.

 

Fuente:

Moya, A. (2.020). ESG investing: la inversión responsable con la sociedad, el medioambiente y la gobernanza corporativa.

Antulio Moya es profesor de la asignatura de «Trading» en la Escuela de Administración y Contaduría UCAB.